¿lejos del mar se encuentra...

martes, 3 de noviembre de 2009

Bonaparte y los centimetros afectivos:





Mi alma se levanto dos meses mas tarde que mi cuerpo, la cabeza no encuentra conexión con la mente…

Por eso el fantasma de Napoleón me habla, y los dinosaurios se alimentan en mi jardín. El metodista me quiere convencer, me dice que la sangre es necesaria para la fortaleza de una nación, y mi preferido: el reptil de pequeña cabeza –eh buscado tu nombre. Es frió como los laboratorios- me muerde el pantalón y me mira con sus ojos de vegetación, como invitándome a trasformarme en su Tarzan.
Napoleón esta furioso, cree que no lo escucho, y es verdad no lo escucho.
Eh leído sobre su envenenada vida y siempre me pareció un hombre soberbio, inteligentemente soberbio. Pero mi techo es un colador y eso es realmente lo que me preocupa. Ni la carencia de afecto del bicho asqueroso, ni el muerto que viene con aires de tristeza en busca de un amigo.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

pAnico.

… son aquellos que sufren el tormento, ahogados en un eterno nirvana, en un limbo de colores, un blanco extenso, infinito.

Quieren representar su dolor, pero es tan grande su angustia que no pueden ni suspirar entrecortadamente. El pánico duerme en sus nucas y este siempre se despierta de mal humor, se cree poderoso, omnipotente aunque en su abstracta vida nunca lo besaron ni le dijeron te amo. Solo existió y lo único que aprendió es que cuando le den la orden actué sin contradecir. Pobre pánico…

Archivo del blog

Seguidores

Datos personales