Que triste nuestro tiempo, que es mas fácil desintegrar un átomo que un prejuicio dijo un viejo sucio. Un viejo que se le entristeció la vida de una forma tan traicionera que mirar una foto suya produce un sentimiento arraigado, como el golpe a la mirada de un hijo sin suerte ♥
♥ El hijo sin suerte bajo la lluvia activa, la lluvia cae sobre un contraste asquerosamente urbano, el padre maldito –hijo del código perdido- se lamenta al ver las ropas rotas de su primogénito, ve como penetra la densa lluvia sobre su cuerpo tembloroso y las luces borrosas gritan a viva voz que se los tragué la oscuridad.
El, hijo sin suerte, hijo de la vida misma, como del suspiro pornográfico de la habitación lujuriosa sin rastro pedagógico alguno.
Sobre el colchón polvoriento yace la suerte perdida, sobre la suerte el sexo que dio acto al individuo desdichado ♥
♥ el individuo desdichado es el dueño de la carta con ántrax, es dueño de cuarenta manzanas, en la cual habitan 82 personas rodeadas de verdad ajena.
El individuo desdichado albergo un secreto durante años. Todavía esta en el, escondido detrás de su riñón, pero el ya no recuerda que algún día lo escondió. El soy yo, y yo soy todos, por eso nos confundimos al escribir.
El escrito es uno, y en el se encuentra plasmado varios significados escondidos.
La complejidad de entender el proyecto individual se encuentra en cada corazón.
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